Solimano

Solimano: #002

No son muchas las figuras que, mientras habitan la luz protagonista, eligen dar un paso hacia la penumbra para asegurarse que todos los demás brillen. Corrían los ‘90 y él ya estaba ahí, en el corazón de una escena electrónica que se afianzaba como un ritual de resistencia frente a todo lo que se desmoronaba afuera. En esa Buenos Aires experimentalmente ambiciosa, Gonzalo Solimano marcó el rumbo. A la hora de presentarlo, se puede decir que es DJ, productor o empresario, pero si hay una etiqueta que lo representa sin ningún tipo de dudas es una tan amplia como certera: activista cultural. La curiosidad por los distintos lenguajes digitales lo consolidó como una de las piezas claves del desarrollo artístico nacional y Artlab, su trinchera, es la prueba viviente, bailable y vibrante. “Yo tenía una visión que iba más del lado del arte que del entretenimiento”, recuerda junto a ROOM el verdadero capitán del espacio.

CAPITÁN DEL ESPACIO

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“SÍ O SÍ HAY QUE APELAR A LA EMOCIÓN, PORQUE CON ESTA ERA DE HIPERCONECTIVIDAD TODO SE VUELVE MUY FRÍO Y MUY RÁPIDO”

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No son muchas las figuras que, mientras habitan la luz protagonista, eligen dar un paso hacia la penumbra para asegurarse que todos los demás brillen. Corrían los ‘90 y él ya estaba ahí, en el corazón de una escena electrónica que se afianzaba como un ritual de resistencia frente a todo lo que se desmoronaba afuera. En esa Buenos Aires experimentalmente ambiciosa, Gonzalo Solimano marcó el rumbo.

A la hora de presentarlo, se puede decir que es DJ, productor o empresario, pero si hay una etiqueta que lo representa sin ningún tipo de dudas es una tan amplia como certera: activista cultural. La curiosidad por los distintos lenguajes digitales lo consolidó como una de las piezas claves del desarrollo artístico nacional y Artlab, su trinchera, es la prueba viviente, bailable y vibrante. “Yo tenía una visión que iba más del lado del arte que del entretenimiento”, recuerda junto a ROOM el verdadero capitán del espacio.

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