
Franco Pisi: #004
EL PAISAJE MÁS SOÑADO
Ese camino no lo recorrió solo. Forma parte de una generación de productores mendocinos que lograron romper con la histórica centralización de la industria en Buenos Aires, profesionalizando el entretenimiento y apostando a una escena con identidad propia. El germen de ese movimiento se remonta a fines de los 2000, cuando distintos grupos comenzaron a experimentar con eventos y formatos que, en ese momento, parecían marginales dentro del circuito.
“Una vez, una persona que tenía boliches en Mendoza me dijo: ‘No es por acá, no te creas que estás en Berlín o en Buenos Aires, acá nunca va a funcionar la música electrónica’. Fue una espina que me quedó, y de ahí el desafío de decir ‘sí, lo vamos a lograr’”, recuerda Pisi, desde Los Jardines de las Barquín, en una extensa charla con ROOM para la tapa de la edición #004.
En los últimos años, Mendoza dejó de ser únicamente sinónimo de vino y montaña para consolidarse también como un polo emergente de la música electrónica en la Argentina. Detrás de ese crecimiento hay nombres claves, y uno de los más resonantes es el de Franco Pisi, arquitecto, productor y gestor cultural que supo leer el potencial de la escena local y convertirlo en un movimiento sólido y en expansión.
Pisi es uno de los integrantes de Grupo Palapas -junto a Lautaro Domínguez, Carlos Meli, Gastón Chaluleu y Nicolás Scaiola-, un holding que nació con una visión clara: llevar propuestas de calidad internacional a la provincia, pero también construir una identidad propia. Lejos de limitarse a importar artistas, FOLCK, una de las empresas del grupo, se enfocó en generar experiencias integrales, donde el entorno, la curaduría musical y la comunidad ocupan un lugar central.






